Monturas
La montura o silla de montar es un elemento que une al jinete a los lomos de un caballo. Es usada para la mayor comodidad del jinete y para cuidar el lomo del animal. Existen una gran cantidad de tipos de sillas, cada una de ellas está
relacionada con el tipo de monta que se va a usar, la doma del caballo,
los materiales disponibles y la cultura del lugar de origen.

- Las sillas de doma o potreras. Son las empleadas para efectuar un primer contacto entre el caballo y el jinete, así como en los trabajos de doma.
Estas sillas suelen tener borrenes desarrollados, ya que es más fácil
que el jinete pueda necesitar alguna clase de agarre al montar, y
también son menos rígidas que las comunes. A la hora de usarlas, la
primera silla de doma que se pone al potro, es ligera y más suave, y a
medida que la doma avanza, se va volviendo más pesada
- Silla de paseo. Para este tipo de silla se suele usar la
silla de montar inglesa. Se trata de una silla de peso mediano, con
faldones laterales, borrenes y respaldo prácticamente ausentes, y
estribos simples. Es básicamente una silla multiuso y está pensada para
la monta regular al estilo "jineta", pero no prolongada. Es la más
extendida en la práctica de la equitación con múltiples variantes según su uso final. Hay unas más ligeras que se emplean en las competiciones o exhibiciones hípicas (polo, salto, adiestramiento,
etc.), porque al ser más livianas el caballo tiene menos peso. Cada una
presenta variantes acordes con su función; así por ejemplo, una silla
de salto tiene los faldones más cortos y redondeados, con la parte
frontal acolchada, mientras que una silla de doma clásica tiene los faldones muy largos y sin acolchar.
- Silla vaquera española: este tipo se silla, usada para las labores del campo y en rejoneo, es amplia, cuadrada y siempre va cubierta de una zalea,
normalmente blanca. En el borrén delantero suele atarse una pieza de
lana que, originalmente, servía de abrigo al jinete, pero que ha quedado
como adorno. Los estribos son muy grandes, de hierro (normalmente
pintados de negro) y en posición adelantada, de forma que el jinete
apoya toda la superficie del mismo. Suelen tener adornos en forma de
cuero trenzado o repujado
en las correas que sujetan la zalea, o bien en los borrenes. Siempre
tienen dos cinchas, una que rodea el cuerpo del caballo y otra que va
enganchada a la cola
a través del lomo. La normativa de la doma vaquera española dice que
esa silla tiene que ser negra, pero también la hay de color avellana.
- Silla de cowboy: la más difundida internacionalmente, aunque está pensada solo para un tipo de doma vaquera en concreto. Tiene estribos
anchos, recubiertos de cuero, es hundida en su parte de atrás y los
faldones de cuero también están presentes en los estribos; además, tiene
un cuerno, donde se ata una soga o lazo con la que se sujetan las reses.
Al contrario que la silla española, esta no usa zalea, y es una silla
amplia y cómoda, para el jinete y el animal. Esta silla es usada por los
vaqueros en el rodeo estadounidense.
- Silla chilena: muy parecida a la vaquera, pero no tiene el cuerno,
ya que el lazo se amarra en la parte de atrás del lado derecho. Esta
montura es usada por los huasos en el rodeo chileno. La montura chilena, al igual que la vaquera, tiene dos cinchas que se usan para asegurarla contra el tirón del ganado.
- Silla bardella de buttero italiano: hay tres tipos fundamentales de silla de butteri,
aunque todas tienen características comunes, tales como forma oblonga,
ausencia de faldones, y muy arqueadas en su superficie, de forma que el
jinete queda hundido en la silla. Este tipo de silla siempre es
acolchado y ocasionalmente, según el tipo, tiene zalea.
- Silla de Gardian de la Camarga francesa: similar a la anterior y usada principalmente por los vaqueros de La Camarga
en sus caballitos típicos de la región. Es una silla relativamente
pequeña para ser vaquera, siempre de cuero y con borrenes delanteros en
diferentes posiciones. También suele ir provista de una cincha lomera
que se engancha en la cola del animal. Su principal característica son
sus estribos de hierro que forman una serie de gavilanes en donde se
mete el pie del jinete, de forma que en este caso el pie va dentro del
estribo y no apoyado.
- Silla mexicana
o charra: influenciada por la española y la árabe, no obstante es
relativamente pesada comparada con otras; es muy cómoda tanto para el
caballo como para el jinete y básicamente se conforma por un fuste o
esqueleto de madera, cuerajes y estribos entre otros accesorios. Existen
tan bellas sillas de montar charras que son una auténtica obra de arte:
de cuero talabarteado o amartelado que forman figuras en todas sus elementos o arreos. Las hay con molduras de plata, con hiladuras de colores que alegran y embellecen los arreos, y se suelen acompañar de tientos, donde se atan y cuelgan lo mismo un machete que una cuarta o un fuste, un rifle o un gabán.
- Silla de monta de alta escuela:
no hay que confundirla con la monta clásica, que es otro tipo. Se trata
de una silla claramente barroca, que recuerda mucho a las usadas
tradicionalmente en Europa durante siglos. Existen variantes según el
país, como la silla portuguesa, o la silla de las escuelas francesas,
pero todas tienen en común que son grandes, con faldones de cuerpo
rectangular y borrenes muy desarrollados, de forma que el jinete va
enganchado en ellos. Los estribos también suelen ser grandes y amplios,
de modo que se apoya el pie y no solo la punta. Cabe destacar los ricos
materiales que suelen tener o presentar, así que los estribos suelen ser
siempre plateados y estar repujados, mientras que los materiales de la
silla suelen estar adornados o cubiertos de tejidos aterciopelados, además del cuero.
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